Un extraño suceso tuvo lugar ayer por la mañana. El incidente comenzó en el barrio Mariano Moreno y terminó en el Campo Contreras Oeste. La situación incluyó a un menor de edad, un funcionario policial, intercambio de disparos y versiones encontradas de los protagonistas.
De acuerdo con las actuaciones que se instruyen en la Seccional 45, alrededor de las 8.30 oficiales del departamento de Seguridad Zona Sur, recibieron la alerta de que se había realizado un intercambio de disparos en la avenida Solís y Lugones. Además se identificó a un vehículo gris Fiat Palio.
Los oficiales de Policía que habían iniciado la búsqueda, secundados por personal de la Seccional 11, hallaron el vehículo en el barrio Campo Contreras Oeste. En ese lugar encontraron a un menor y a un oficial de policía que habían participado del tiroteo denunciado por los vecinos. Se detuvo al menor que estaba armado con un revólver calibre 22 y se le secuestró también el arma al funcionario de la Policía que lo había perseguido.
Luego de entrevistar a los testigos, la Policía logró establecer que el adolescente, de 17 años, pasó en un automóvil, matrícula FPW, por una casa donde estaba un grupo de amigos bebiendo alcohol y amenazó al dueño de la casa con un arma de fuego.
Entre las personas que estaban en el domicilio había un policía, que sacó un arma y junto a otro de los convidados de la reunión, salió en persecución del chico que había llevado a cabo la amenaza.
Durante la persecución hubo un intercambio de disparos, el policía le dio alcance al menor armado en la manzana 58, lote 20, del barrio Campo Contreras Oeste, y logró reducirlo antes de que ingresara a un domicilio particular.
Cuando la comisión policial que había sido advertida de los disparos llegó al lugar, secuestró el arma del menor, un revólver calibre 22 largo, con cachas de madera y una vaina servida en su interior, que en principio había sido disparada recientemente. El adolescente quedó detenido en la Seccional 11.
También se le secuestró el arma al funcionario policial, una pistola calibre 11.25 milímetros, con dos vainas servidas. Se dispuso que, tanto el menor como el policía, fueran sometidos a una prueba de guante de parafina y a un dosaje etílico.