En su mejor actuación en el certamen, Las Leonas vencieron ayer a Gran Bretaña por 1 a 0 y se consagraron campeonas del Champions Trophy por quinta vez en su historia y por primera vez actuando en el país.
Silvina D’Elía, mediante un córner corto directo que se le escurrió a la arquera Beth Storry, le dio la victoria al conjunto albiceleste, que controló el juego de inicio a fin y anuló a un equipo británico que había sido el más prolijo hasta el momento, pero que anoche no le encontró la vuelta al partido.
Actuaciones sobresalientes como las de Rocío Sánchez Moccia y Mariela Scarone, más la magia de siempre de Luciana Aymar, le dieron más brillo a una actuación colectiva digna de elogio.
Un sólido trabajo en todas las líneas les permitió a Las Leonas sacar ventajas en el primer tiempo, en el que el equipo albiceleste controló la bocha, con un gran trabajo de su mediocampo. De hecho la diferencia debió ser mayor, pero enfrente estaba la mejor defensa del torneo.
La inclusión de Sánchez Moccia en el centro del terreno fue una apuesta ganadora del “Chapa” Retegui, ya que la jugadora de Liceo Naval, además de recuperar cantidad de pelotas, distribuyó el juego con mucho tino y desniveló en el uno contra uno, a tal punto que por momentos eclipsó a la mismísma Luciana Aymar.
A ella se le sumó el aporte de Mariela Scarone, que cada vez rinde más como defensora derecha, tanto en la marca como a la hora de salir del fondo.
Y cuando se juntaron con Sruoga, Sánchez Moccia y Rebecchi, desnivelaron por ese sector, al igual que lo hacían Aymar, Rosario Luchetti y Merino cuando iban por la izquierda.
Por eso la Argentina generó seis córners en la etapa contra solo uno de las británicas. Pero el gol no llegaba y la ansiedad crecía. Hasta que a los 28, en la quinta jugada fija, D’Elía logró dar en el blanco y vencer a Beth Storry para sellar el 1 a 0 parcial, que fue justo y pudo ser aún más amplio, pero faltó puntería.
Complemento
En el segundo período las visitantes intentaron salir empujadas por Crista Cullen, pero se encontraron con un equipo argentino que se paró más atrás y prácticamente las anuló.
Ni cuando estuvo con una jugadora menos por la amarilla recibida por Luchetti (de gran torneo salvo en la disciplina) las británicas pudieron acercarse a Succi.
Y cuando volvieron a estar 11 contra 11 llegaron dos nuevos córners más: uno se fue muy cerca y en el otro falló Storry.
Los intentos británicos nunca generaron zozobras en la estructura defensiva albiceleste que fue muy sólida, anulando a las europeas.
Los minutos se fueron consumiendo y el festejo volvió a ser de estas gloriosas Leonas, que sumaron su cuarto Champions Trophy en cinco años (el quinto en el historial) y ahora apuntarán a la medalla de oro en Londres. l