FRÍAS, Choya (C) Ante los hechos de violencia sucedidos en la tarde noche del domingo, donde la barra de Atlético Frías tuvo un feroz enfrentamiento con la policía, el Consejo Federal de AFA le solicitará en los próximos días a esta entidad que envíe un pormenorizado informe de la situación para tomar cartas en el asunto.
Así lo adelantó en forma exclusiva una alta fuente de la liga local, quien dejó bien en claro que se trata de una comunicación telefónica, por cuanto esperarán el pedido oficial.
“Si el Consejo Federal nos solicita un informe de la situación, nosotros vamos a formular un relevamiento general de la forma en la que se sucedieron los hechos dentro del estadio de Central Córdoba y le adjuntaremos el descargo que realizará la Policía, más el relevamiento de los daños causados por la barra de Atlético”, confió la fuente.
La parcialidad del “Yapado”, que hacía de visitante, ocupó la cabecera sur de la cancha de Central Córdoba y lo que todo el mundo vio es que la misma comenzó a caldearse luego de que Tráfico se pusiera 2 a 0 arriba en el marcador con gol de penal, a los 17 del segundo tiempo. Por la sanción de esa falta, el partido estuvo detenido varios minutos porque la hinchada visitante lanzaba piedras al asistente Luis Torres.
Sin embargo, minutos antes de que finalice el partido, parte de la barra de Atlético comenzó a querer retirarse cuando en realidad estaba previsto que saliera primero la parcialidad de Tráfico que ocupaba la cabecera Norte.
Según informaron fuentes de la Liga local, la gente de Atlético comenzó a saltar la tapia perimetral porque el portón de salida estaba cerrado. Un primer grupo se trasladó hasta el extremo norte del estadio y comenzó a generar la violencia lanzando piedras hacia la hinchada de Tráfico y allí se produjo el primer enfrentamiento con la Policía. “Luego, lo que se vio es que el segundo grupo de la hinchada de Atlético abrió por la fuerza el portón y se sumaron al enfrentamiento con los efectivos”, sostuvo uno de los dirigentes de la Liga.
Fruto de ese descontrol, las piedras y trozos de ladrillos cayeron hacia el campo de juego donde el partido no se había terminado, por cuanto a los 46 minutos el árbitro paró el encuentro y luego de un buen tiempo recién lo dio por finalizado debido a que la luz natural era escasa. Mientras tanto, la gente sufría los efectos de los gases lacrimógenos y las piedras no paraban de caer.
En las inmediaciones del estadio era un infierno. Desde la cancha, por la calle Martín Güemes y hasta el centro, la batalla campal fue intensa. Inclusive, la Policía llegó hasta el barrio 94 viviendas, donde fueron esperados por barras que atacaban con hondas.